Una zona o área de splash es un sector formado por una superficie lisa, en la que hay varios puntos que emiten agua en forma de chorros o lluvia.
Se están haciendo cada vez más populares y aquí te mostramos los motivos.
Rostros felices
Las zonas de splash permiten que los chicos –y también los adultos– se diviertan con el agua de un modo diferente. Y con total seguridad.
A través de tubos, arcos y otros elementos que emiten lluvias suaves, y bocas colocadas en el piso que lanzan chorros, se potencia la imaginación y la interacción de los chicos, los adolescentes y las familias.
Basta con acercarse a una zona de splash para observar, siempre rostros, felices.
Además, esas instalaciones estimulan el desarrollo mental, motriz y social de los más chicos. A la vez, los pisos antideslizantes brindan una seguridad extra.
En lo que hace a los costos de mantenimiento y de consumo de agua y electricidad, resultan más bajos que los de las piscinas.
Por otro lado, el agua se reutiliza de modo constante y existe la opción de acondicionarla en los días no muy calurosos.
Los tres sectores
Las zonas de splash se pueden armar con sectores para niños, para familias y para adolescentes.
De ese modo, cada individuo encuentra su espacio e interactúa con los de su grupo.
Esas áreas lúdicas favorecen la socialización, el aprendizaje de reglas y valores, y el trabajo en equipo.[/fusion_text][/fusion_builder_column][/fusion_builder_row][/fusion_builder_container]
